El ‘Comité de Gestión’ para el Casco que impulsan PP y Bildu, totalmente alejado de lo que entendemos por participación

Nuestro comentario:

En los últimos tiempos nuestro barrio continúa siendo fuente de multitud de noticias de diferente tipo. En este post nos queremos centrar en lo que hemos ido conociendo –y todo lo que desconocemos- públicamente en torno a la participación en general, y de la puesta en marcha del denominado Comité de Gestión del Casco Medieval en particular.

Y es que las últimas noticias apuntan a que dicho Comité se tendrá que, primero conformar, y acto seguido ponerse a trabajar y a tomar decisiones en tiempo record para, en el lapso que va desde mediados de julio en que estamos hasta antes del 30 de septiembre –efectivamente, con agosto en medio-, decidir en qué se va a invertir una millonada que el propio consistorio se ha tomado años en malgastar o en no utilizar y la que, por cierto, dependerá de una partida presupuestaria que aún no está asignada.

Desde Egin Ayllu ya mostramos nuestro total desacuerdo con el marco para la toma de decisiones acordado por los grupos municipales de Bildu y PP para el barrio de cara a los próximos años[1]. Por lo tanto, lógicamente, no nos podemos alegrar de las noticias que nos dan a entender que el proyecto continúa. Pero es que además parece avanzar de una manera, a nuestro entender, especialmente desacertada.

Por una parte, sin una denuncia contundente ni exigencia de responsabilidades de todos los desmanes que hemos ido conociendo durante este año tras la desaparición del que ha sido el marco de decisión para nuestro barrio durante los últimos tres años, la ARICH. Cuentas falsas, dinero malgastado, gastos injustificados, datos manipulados, millones perdidos por mala gestión… El (pen?)último ejemplo de todo esto ha sido el escándalo de los fondos europeos URBAn que hemos denunciado en un reciente post[2].

Por otra, con unos plazos que son incompatibles con proceso participativo alguno. En el pasado pleno del Ayuntamiento del 6 de julio se aprobó, finalmente a propuesta de Bildu y con voto a favor del PP (ya que se rompió el acuerdo previo entre Bildu y PNV), que será el Comité de Gestión del Casco Medieval quien decidirá cómo gastar el dinero URBAN subvencionado a medias con fondos europeos. Y que, en consonancia con lo acordado por el equipo de gobierno municipal y el grupo de Bildu, el destino de al menos el 20% del presupuesto total lo decidirá el comité ciudadano del Comité de Gestión del Casco Medieval. Todo esto, con una estructura que aún no se ha creado (o al menos no tenemos conocimiento de ello), publicitada hace dos meses, pero de la que desde entonces no se había vuelto a tener noticias… y para antes del 30 de septiembre. Es decir, prácticamente en dos meses, que incluyen el período vacacional.

Ya hemos dicho en otras ocasiones que la cuestión de la participación es compleja, que no es nada fácil ponerla verdaderamente en práctica, que todas tenemos interiorizada una cultura delegacionista que no se transforma de un día para otro, que no es cuestión de cuatro eslóganes sino que necesita de tiempo y maduración, y que desde luego nosotras no tenemos ni fórmulas mágicas ni certezas absolutas. Pero de lo que estamos seguras es de que en estas condiciones, en este marco, con este dejar pasar, cómo hemos llegado a esta situación crítica, y con estos plazos, no se puede dar proceso participativo alguno.

Pero hagamos un poco de memoria para tratar de ver cómo hemos llegado a la situación actual:

De la ARICH al Comité de Gestión del Casco Medieval

El 27 de enero de este año se disolvía la Agencia para la Revitalización Integral de la Ciudad Histórica, que llevaba funcionando desde 2008 a las órdenes del supergerente Gonzalo Arroita y desde el consenso total de todos los grupos municipales con representación. Fue la culminación de una disolución que se venía comentando tiempo atrás. No nos vamos a alargar en la valoración de su trabajo, que tantas veces hemos denunciado. En Egin Ayllu en un principio vimos la posibilidad de una mejora en la transparencia a la hora de recibir información y de conocer las decisiones que se fueran tomando leídas las intenciones de Bildu, principal promotor de la desaparición de la ARICH y de la crítica a su labor:

Ante este mal modelo de gestión que se ha mostrado ineficaz, Bildu Gasteiz propone disolver la agencia e integrarla en los departamentos municipales existentes, por ejemplo en Planificación Estratégica.[3]

 Pero finalmente el cambio suscrito por Bildu y PP ante unos PSOE y PNV que continuaban defendiendo las virtudes de la Agencia, dividía las funciones de la antigua Arich en dos. Dejaba en manos de los departamentos municipales una parte, con la posibilidad de que el equipo de gobierno del PP tome decisiones unilateralmente –como ha ocurrido por ejemplo con la escuela o con la decisión de posibilitar la venta a manos privadas de las propiedades de la ARICH situadas en la Plaza Nueva-.

Y otra, la relativa a la rehabilitación, pasaba a Ensanche XXI, una institución tan opaca como la ARICH o más, pero que decide sobre toda la ciudad en vez de sobre un sólo barrio, y por cuya desaparición abogaba también el propio Bildu en su programa. Por eso criticamos este cambio. Creemos que el tiempo nos está dando la razón:

Desde la desaparición de la Arich, en vez de haber ganado en transparencia e información, todavía sabemos menos de los planes para el barrio, quién toma las decisiones y dónde, con qué objetivos y prioridades, qué informes y documentos se elaboran para esas decisiones… De todo ello, como mucho, nos enteramos por los medios… y no es poco lo que está sucediendo. Por ejemplo: se renuncia al Polideportivo (aún no se ha explicado bien el porqué y qué se ha hecho con el dinero que para él estaba presupuestado); el tan cacareado y aprobado Museo de la Pelota ha pasado a ser otra realidad virtual que nadie sabe en qué estado está; sobre el futuro del ZAIN hemos oído todas las versiones y sus contrarias (la última, la de su propio responsable que dice que no necesita palacio ni edificio alguno)…

Pero quizá, lo más escandaloso y demostrador de las (nulas) intenciones de potenciar la participación ciudadana en el barrio está siendo toda la cuestión en torno a la Escuela: desde el propio barrio se ha presentado un proyecto al que todavía no se le ha hecho el mínimo caso (y es el único que aborda la cuestión de fondo: dotar al barrio de una Escuela digna). También desde la Plataforma vecinal en apoyo a la Escuela se impulsó la presentación de una moción en el Ayuntamiento (aprobada por unanimidad, pero luego no puesta en práctica por los partidos) y propuestas concretas en la comisión creada al respecto (la última, que se informe a la población de todos los proyectos y decida ésta mediante consulta vinculante)… y nadie contesta a las iniciativas vecinales. Eso sí, el Alcalde, contraviniendo todos los acuerdos y sin darle ninguna importancia al debate y al consenso, de repente se deja caer por la Escuela (acompañado de la prensa) para ofrecer una propuesta unilateral: un nuevo parcheo que no soluciona el problema de la Escuela, y reclamándole al AMPA que decida sin contar con el resto de la Plataforma, y obviando o menospreciando la Comisión en la que teóricamente deberían debatir y decidir conjuntamente grupos municipales, vecindario y personal técnico… ¡Caramba con la participación ciudadana que tanto dice impulsar el Alcalde!

Es en este contexto de opacidad y nula voluntad por parte del equipo de gobierno de respetar un mínimo de participación (concretamente, a la semana de que el PP filtrase a los medios su decisión unilateral sobre la escuela, saltándose un acuerdo por unanimidad del pleno que le obligaba a tomar una decisión previo debate y consensuada entre todos los partidos, los agentes del barrio y la comunidad educativa) es en el que se concreta el acuerdo entre los grupos municipales de Bildu y PP para la creación del Comité de Gestión del Casco Medieval como estructura donde se tomen decisiones que atañen a Alde Zaharra durante los próximos años. Quien desee profundizar en nuestros argumentos para posicionarnos abiertamente en contra de esta estructura puede dirigirse al post antes señalado. Pero resumiendo, indicábamos que la nueva estructura no es demasiado distinta a las estructuras municipales actuales para la participación vecinal y que han demostrado no tener ninguna utilidad, que su capacidad de decisión en términos de porcentaje de presupuesto tampoco es tan diferente y, sobre todo, que participar en decidir el uso de ese pequeño porcentaje supondrá legitimar la estructura “participativa” en su conjunto, una estructura que no posibilita ni debate ni toma de decisiones sobre el modelo de barrio en su conjunto, dando una baza de oro a Maroto para acallar posibles críticas.

Y en esto llegó la bomba del URBAN

El 25 de mayo pasado se comienza a concretar en datos lo que ya se veía venir. La gestión de los 15 millones destinados a la revitalización social del barrio, mitad a cargo del Ayuntamiento mitad a cargo de Europa, está siendo de… nos quedamos sin calificativos (y a estas alturas, con todos los calificativos que nos han hecho aprender, es difícil). Es el PNV quien hace público que sólo se ha ejecutado el 22% del presupuesto cuando debería haberse ejecutado el 85, pero se limita a decir que hay que mirar hacia adelante y salvar los muebles. El único grupo municipal que señala el quid de la cuestión es el de Bildu “Se iban a comprar los locales pagando con Fondos Urban, y resulta que no se pueden pagar con Fondos Urban” (con lo cual no hay dinero para el resto de actuaciones previstas), pero como escribimos en su día consideramos que el escándalo es de tal calado que creemos que no basta con constatar lo ocurrido, hay que denunciarlo contundentemente y pedir responsabilidades.

Ante este panorama, se suceden las mociones, acuerdos y desacuerdos entre los grupos políticos de cara a tratar de “arreglar” el desaguisado lo más rápidamente posible. El PNV presenta una moción de cara al pleno del viernes 6 de julio, en el que se propone que para sustituir el dinero malgastado se recurra a los beneficios declarados de Ensanche XXI:

El Pleno del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz acuerda destinar 12.105.478 euros de la primera anualidad del reparto de dividendos de Ensanche 21 acordado el 16 de enero de 2012 a financiar en su totalidad la iniciativa URBAN.[4]

 El miércoles 4 de julio, Bildu presenta otra en la que se explicita que las partidas tienen que ser reprogramadas, que el 20% de lo que se gaste será decidido por el “Grupo Ciudadano” del nuevo  “Comité de Gestión del Casco Medieval” y que todo ello deberá hacerse para antes del 30 de septiembre:

1. El Pleno del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz acuerda reprogramar antes del 30 de septiembre de este año los gastos a ejecutar en Alde Zaharra a cargo de las partidas del proyecto URBAN, de manera que se mantenga la integridad de las ayudas europeas para Alde Zaharra y éstas se ejecuten en su totalidad, con el objetivo de satisfacer las demandas de los vecinos y vecinas del barrio.

2. El Pleno del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz acuerda que esa reprogramación será sometida a la consideración del Comité de Gestión del Casco Medieval, debiendo necesariamente el Grupo Ciudadano de dicho Comité decidir, al menos, el destino final del 20 % de las partidas reprogramadas[5]

 El jueves Bildu y PNV llegan a un acuerdo para presentar conjuntamente una enmienda transaccional fusionando las dos anteriores, de manera exacta los dos puntos de Bildu y algo más concretado el del PNV:

1. El Pleno del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz acuerda reprogramar antes del 30 de septiembre de este año los gastos a ejecutar en Alde Zaharra a cargo de las partidas del proyecto URBAN, de manera que se mantenga la integridad de las ayudas europeas para Alde Zaharra y éstas se ejecuten en su totalidad, con el objetivo de satisfacer las demandas de los vecinos y vecinas del barrio.

2. El Pleno del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz acuerda que esa reprogramación será sometida a la consideración del Comité de Gestión del Casco Medieval, debiendo necesariamente el Grupo Ciudadano de dicho Comité decidir, al menos, el destino final del 20 % de las partidas reprogramadas.

3. El pleno del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz acuerda destinar a la Iniciativa Urban 4.105.478 euros en 2012 y 8.000.000 de euros en el primer trimestre de 2013 para garantizar así su financiación íntegra. Esas cantidades se retraerán del reparto de dividendos de Ensanche 21 –por un total de 48,25 millones- acordado por dicha sociedad el pasado 16 de enero de 2012.[6]

 Y finalmente el viernes, según recoge la prensa, en el pleno se rompe el acuerdo entre Bildu y PNV. Bildu presenta otra moción y el PP la apoya, con lo que sale adelante. No disponemos de esa moción, pero en lo que respecta al 20% y al plazo del 30 de septiembre parece que no hay cambios.

Concluyendo:

Hay una serie de cuestiones que continuamos sin entender –además de no compartir-. En general, el acuerdo entre los grupos municipales de PP y Bildu en términos de participación para la creación del Comité de Gestión del Casco Medieval. Cuando el PP viene demostrando durante todo el curso que está en las antípodas de lo que es, no ya la participación, sino el propio respeto no sólo al movimiento asociativo sino incluso al resto de partidos (el paso por el arco del triunfo de la moción aprobada en torno a la escuela como mejor ejemplo). Las denuncias públicas sobre la cuestión son numerosas y continuas, la última a la hora de redactar estas líneas la publicada el 17 de julio:

Colectivos sociales critican al PP por poner más trabas a la participación

De nuevo, la actitud del gabinete Maroto ante la participación ciudadana se pone en tela de juicio. Varias asociaciones acusaron ayer al PP de “anular en la Junta de Gobierno Local” las enmiendas que habían sido aprobadas en el Pleno del Consejo de Servicios Sociales por las que las decisiones tomadas en este órgano debían ser vinculantes. “Por lo cual, a partir de ahora, los acuerdos que se adopten sólo tendrán el rango de recomendaciones”, lamentaron los colectivos.

Tras el esfuerzo realizado para introducir cambios que conviertan la participación “en algo más que un marketing sin contenido real”, los colectivos sociales de este consejo sectorial no pueden reprimir su enojo. Así pues, “denunciamos de nuevo el cierre a la participación de la ciudadanía y de sus organizaciones sociales por parte de un ayuntamiente que en este curso ha sido especialmente beligerante, no cumpliendo su propio reglamento en los Presupuestos y produciendo grandes recortes” en esta área.

(DNA 17-07-2012[7])

 Y a nuestro entender, incidiendo en el error, el planteamiento de urgencia a corto plazo, obviando el pasado que parecen compartir todos los partidos, en cuanto a que todo se ate antes del 30 de septiembre. En el caso del Comité de Gestión del Casco Medieval, eso pasa por ponerlo en marcha y hacer que tome decisiones de calado ya mismo. Cuando, conviene recordarlo, la situación actual es fruto de años malgastados entre inoperancia, mentiras y ocultaciones. Y cuando hasta hoy no se había dado aún (que nosotras sepamos) ningún paso para abordar con los colectivos y asociaciones del barrio la creación del nuevo marco que se filtró a prensa hace ya más de dos meses.

Volviendo al principio, nos reafirmamos en nuestra postura contraria a la nueva estructura que se esta impulsando con el apoyo de PP y de Bildu. Está totalmente alejada de lo que nosotras entendemos por participación, por contenido y por contexto. En cuanto al contenido, entendemos que la base ha de ser la posibilidad de cuestionar y decidir sobre el modelo de barrio en su conjunto, no sobre una partida más o menos dotada, y el Comité de Gestión del Casco Medieval no lo permite. Menos aún, cuando resulta obvio que algunos tratarán de deslegitimar toda crítica o planteamiento que supere esta lógica… precisamente en nombre de dicho Comité. En cuanto a la forma, resulta, simplemente, contradictorio in terminis presentar una estructura para la participación en el barrio sin haberla debatido y trabajado previamente con las personas y colectivos que trabajan en el mismo. Y después, tras dos meses sin noticias del mismo, aprobar en un pleno el que esa estructura se tenga que conformar y tenga que tomar decisiones profundas en el plazo de dos meses… con el mes de agosto en medio. Prisas y participación nunca son buenas compañeras, pero estas prisas son además incompatibles con un proceso que pretenda ser participativo.


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3 pensamientos en “El ‘Comité de Gestión’ para el Casco que impulsan PP y Bildu, totalmente alejado de lo que entendemos por participación

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